lunes, 20 de junio de 2011

Se Limpio

Hoy quiero realizar un pequeño estudios sobre una historia muy corta en el libro de Lucas que me ejemplifica claramente el proceso de salvación de un hombre que estaba buscando romper con la maldición que lo aquejaba.

Vamos rápidamente al evangelio de Lucas 5:12-15, nos habla de la sanidad de un leproso anónimo, pero que demuestra como una persona oprimida.

Esta historia se desarrolla en las orillas del Lago Genesaret, donde Cristo desarrollo la mayoría de su ministerio en la tierra. Esto probablemente se desarrollo hacia la desembocadura del Alto Jordán. Un lugar de hermosos parajes los cuales contrastaban violentamente contra la realidad de este hombre.

I) Era un leproso, cargaba con una enfermedad que en ese tiempo era incurable, era una muerte lenta y terrible que destruía a la persona física, social, psicológica y espiritualmente. Esta enfermedad era una terrible maldición ante la cual no se podía hacer nada.

A) Actualmente esta maldición se llama pecado y todos nosotros cargábamos con esta maldición (Romanos 3:23).
B) El pecado es una maldición que habita en todos los hombres sin excepción (Romanos 3:10-12, Romanos 5:12).

II) El leproso vio su condición y la comparó con la santidad de Dios.

A) Vio a Jesús y encontró el final de su maldición (Romanos 5:1)
B) Reconoció su miseria (Romanos 7:24).
C) Adoró a Jesucristo lo reconoció su Señorio (Romanos 7:25).
D) Rogó por su salvación (Romanos 10:9).

III El leproso fue sanado de su maldición,  hombre fue transformado en una nueva criatura (II Corintios 5:17).
A) Dios manifiesta su deseo de salvarlo "Se limpio"
B) Dios extiende su mano y toco al pecador (Romanos 5:6).
C) Dios dio la salvación (Romanos 5:8).

IV) Apesar de todo lo que se pretenda ocultar el toque de Dios no se puede mantener en secreto. "Pero su fama(la de Cristo) se extendía más y más". Si duda alguna la persona que tiene un encuentro personal con Cristo, tiene cambios en su vida y esos cambios se ven.

Era imposible que al llegar al templo a realizar los rituales por la limpieza de la lepra, era imposible que no despertara gran ruido el saber que un leproso era sano (esa enfermedad era incurable)

Conclusión

Amigo mio no se cual es tu condición, la mía no era diferente a la del leproso; pero Cristo vino para hacer la diferencia y puede hacerla también en tu vida.

Reconoce al Cristo resucitado como tu Señor, tu rey, y tu Salvador.

Hoy Cristo te podría decir hoy "Se limpio"